"Sé tú mismo, los demás puestos están ocupados".
Oscar Wilde
"Llevar una vida amargada puede hacerlo cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende".
"Independientes siempre; aislados, nunca".
"Cada cual es como Dios lo ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace".
"Si no existe ninguna posibilidad de fracaso, la victoria no tiene sentido".
"La práctica no hace la perfección. Sólo la práctica de la perfección hace a uno perfecto".
"Los que dicen que algo no puede hacerse no deberían interrumpir a quienes lo están haciendo".
"Necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco".
"Empieza haciendo lo necesario, luego lo que es posible; de pronto te encontrarás haciendo lo imposible".
"Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto".
"Una persona se convierte usualmente en aquello que cree que es. Si sigo diciéndome a mí mismo que no puedo hacer algo, es posible que termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario, si tengo la creencia de que podré hacerlo, con seguridad adquiriré la capacidad de realizarlo, aunque no la tuviera al principio".
"Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme; tendrán mi cadáver, pero no mi obediencia".
"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa".
"El pedante interpreta como ignorancia la sencillez y la humildad del docto".
"Deja tu afición a las primeras piedras, y pon la última en uno sólo de tus proyectos".
"La tierra prometida está siempre al otro lado del desierto".
"Si no insistimos en la importancia fundamental de las artes y las humanidades, éstas desaparecerán, porque no sirven para ganar dinero. Sólo sirven para algo mucho más valioso: para formar un mundo en el que valga la pena vivir, con personas capaces de ver a los otros seres humanos como entidades en sí mismas, merecedoras de respeto y empatía, que tienen sus propios pensamientos y sentimientos, y también con naciones capaces de superar el miedo y la desconfianza en pro de un debate señalado por la razón y la compasión".
"En la época en que las personas comenzaron a demandar el autogobierno democrático, todos los países del mundo cambiaron sus modelos de educación para generar alumnos que pudieran funcionar sin problemas en esta forma de gobierno tan exigente. No se aspiraba a formar caballeros cultos, cargados de sabiduría inmemorial, sino personas activas, críticas, reflexivas y empáticas, capaces de vivir en una comunidad de iguales y de intercambiar ideas sobre la base del respeto y la comprensión con otras personas de orígenes muy variados [...].
Hoy seguimos reafirmando que elegimos la democracia y el autogobierno, y suponemos también que nos gusta la libertad de expresión, la comprensión y el respeto por la diferencia. Nos llenamos la boca hablando de estos valores, pero pensamos muy poco en lo que deberíamos hacer para transmitirlos a la próxima generación y así garantizar que sobrevivan. Distraídos por la búsqueda de la riqueza, nos inclinamos cada vez más por esperar de nuestras escuelas que formen personan aptas para generar renta en lugar de ciudadanos reflexivos. Bajo la presión de reducir los gastos, recortamos precisamente esas partes de todo emprendimiento educativo que resultan fundamentales para conservar la salud de nuestra sociedad".
"En los contenidos curriculares se ha suplantado el material destinado a estimular la imaginación y a formar las facultades críticas por material pertinente exclusivamente a la preparación de los exámenes. Este desplazamiento en los contenidos viene acompañado de un desplazamiento aún más perjudicial en los métodos pedagógicos: en lugar de enseñar para promover la curiosidad y la responsabilidad individual, hoy se atiborra de datos a los alumnos para que les vaya bien en los exámenes".
"El sistema de enseñanza enfocado en la aprobación de los exámenes, que se ha tornado cada vez más ubicuo en las aulas de las escuelas públicas, genera un clima de pasividad en los alumnos y de rutina para los docentes. La creatividad y la individualidad que caracterizan a los mejores tipos de educación humanística no encuentran espacio para desarrollarse en ese marco".
"La educación superior puede ofrecer a las personas y a la sociedad una profundidad y una amplitud de miras que se encuentran ausentes en una actualidad inevitablemente miope. Los seres humanos necesitan sentido, comprensión y perspectiva además de necesitar trabajo. En este momento, no deberíamos preguntarnos si podemos darnos el lujo de confiar en estos fines, sino si podemos darnos el lujo de no confiar en ellos".
"La diferencia entre el juego y lo que se considera como una ocupación seria no debe ser una diferencia entre la presencia y ausencia de imaginación, sino una diferencia en los materiales de los que la imaginación se ocupa".
"Puede que el conocimiento nos haga poderosos, pero alcanzamos la plenitud a través de la comprensión [...]. Sin embargo, encontramos que esta educación en la comprensión no sólo es sistemáticamente ignorada en las escuelas, sino severamente reprimida".