"La tragedia del hombre moderno no es que sabe cada vez menos sobre el sentido de su propia vida, sino que se preocupa cada vez menos por ello".
Václav Havel
"La tragedia del hombre moderno no es que sabe cada vez menos sobre el sentido de su propia vida, sino que se preocupa cada vez menos por ello".
"La ciencia es más que un simple conjunto de conocimientos: es una manera de pensar".
"Lo que necesita ser demostrado para ser creído no vale la pena".
"Cuando un pueblo se ha vuelto incapaz de gobernarse a sí mismo y está en condiciones para someterse a un amo, poco importa de dónde procede éste".
"Ahí reside la sutileza de la psicología, en que ante tales circunstancias soy sanguinario y vigilante como un águila del Cáucaso y, al minuto siguiente, ciego y vacilante como un insignificante topo".
"El trabajo está dividido de tal modo que los obreros no saben hacer nada por sí mismos: no tienen profesión. Los hombres no son los dueños de las máquinas, sino sus esclavos. Por eso no dan muestra de esa dignidad personal propia del obrero cualificado americano. El trabajador de la fábrica Ford recibe un buen sueldo, pero no representa ningún valor técnico. En cualquier momento pueden echarlo y sustituirlo por otro. Y el nuevo empleado aprenderá a montar automóviles en veintidós minutos. Trabajar en la Ford proporciona al obrero unos ingresos regulares, pero no le permite mejorar su cualificación y, por tanto, no asegura su futuro. Eso explica que los norteamericanos se muestren reacios a trabajar para la Ford, a no ser en calidad de capataces y empleados. La mayoría de los obreros de la Ford son mexicanos, polacos, checos, italianos y negros".
"La presencia de la publicidad en la vida americana es tan abrumadora que, si una mañana, al despertar, los anuncios hubieran desaparecido, la mayoría de los ciudadanos se encontraría en una situación absolutamente desesperada".
"En Estados Unidos la técnica es infinitamente superior a la organización social. Mientras la técnica ofrece al consumidor objetos perfectos que hacen su vida más fácil, la organización social no le permite ganar el dinero suficiente para adquirirlos [...].
Para la gran mayoría de la población la propiedad no es más que algo ficticio. Todo, hasta la cama en la que duerme ese inveterado optimista y ardiente defensor de la propiedad privada, pertenece a una compañía industrial o un banco. Basta que pierda su puesto de trabajo para que al día siguiente empiece a entender que no tiene nada de propietario".
"Más de una vez tuvimos ocasión de admirar esas manifestaciones de la técnica americana. Son los objetos 'fool-proof', 'a prueba de imbéciles'. La alta tecnología desconfía del hombre y de su sentido común. Siempre que es posible, procura prevenir los errores propios de los seres vivos".
"Cuando cerramos los ojos y tratamos de recobrar nuestros recuerdos de este país, en el que pasamos cuatro meses, lo primero que nos viene a la cabeza no es Washington, con sus jardines, columnas y su colección de monumentos, ni New York, con sus rascacielos, su pobreza y su riqueza, ni San Francisco, con sus calles empinadas y sus puentes colgantes, ni las montañas, ni las fábricas, ni los cañones, sino un cruce de dos carreteras, con una estación de servicio sobre un fondo de hilos eléctricos y carteles publicitarios".
"Un curioso personaje de barbita melancólica, ataviado con una boina y una guerrera negra de marino con un ancla de plata y una estrella de David en la manga, gritaba algo en hebreo. Más tarde nos enteramos de que era el rabino de a bordo, contratado por la Compañía General Trasatlántica para satisfacer las necesidades espirituales de una parte de los pasajeros. Otros disponen de un sacerdote católico y un pastor protestante. Los musulmanes, los adoradores del fuego y los ingenieros soviéticos deben arreglárselas sin asistencia espiritual".
"Para mucha gente, América es el país de los rascacielos, del metro y del tren elevado [...], del ruido infernal de los automóviles y de los gritos ininterrumpidos y desesperados de los agentes de bolsa, que vocean entre los rascacielos el curso de las acciones, más bajo cada segundo que pasa. Es una representación antigua, frecuente, ya habitual [...]. Pero, en su mayor parte, América es una casa de una o dos plantas. La mayoría de la población americana vive en ciudades pequeñas".
"La ciencia es sinónimo de conocimiento, y para los antiguos eso era lo que significaba. No buscaban otra cosa que el placer del conocimiento, y en particular les enorgullecía conocer una gran cantidad de cosas inútiles. Por eso la ciencia preferida por los griegos era la astronomía, porque era tan abstracta como el álgebra [...]. Podemos decir que el ideal griego consistía en no encontrarles uso a las cosas útiles; el hombre libre aprendía las inútiles. Ése sigue siendo el ideal de muchos nobles hombres de ciencia, en el sentido de que aspiran a la verdad como lo hacían los grandes griegos; y su actitud es una eterna protesta contra la vulgaridad del utilitarismo. Pero había y hay otro aspecto de la ciencia, representado desde el primer momento por disciplinas como la medicina, que también merece nuestro respeto. Y si hubo alguna conexión de la medicina con la magia, es porque la magia siempre fue extremadamente práctica".
"El auténtico significado de austero consiste en sacar el máximo provecho de las cosas; y el avaro no saca ningún provecho de nada. En él todo el proceso, de la semilla a la cosecha, se detiene en la etapa mecánica e intermedia del dinero. No cultiva nada para alimentar a la gente, ni para alimentar a una sola persona, ni siquiera para alimentarse a él mismo. El avaro pasa hambre, y se la hace pasar a los demás".
"El avaro es alguien que se ha desviado de su búsqueda de la austeridad y se ha dejado seducir por la búsqueda del dinero".
"Algunas personas tienen un prejuicio instintivo contra la palabra 'autoridad'. O bien dan por sentado que autoridad es una forma pomposa de referirse a los meros abusos, o bien, en el mejor de los casos, piensan que los meros abusos son un exceso de autoridad. Pero los abusos son prácticamente lo contrario de la autoridad. La tiranía es el contrario de la autoridad, pues la autoridad es simplemente el derecho; y nadie dispone de autoridad a menos que tanga derecho a hacer algo, y por tanto haga bien haciéndolo. Con frecuencia ocurre, en este mundo imperfecto, que uno tiene el derecho a hacer algo y no el poder de hacerlo. Pero nunca tendrá ni rastro de autoridad quien sólo tenga el poder de hacer algo y no el derecho de hacerlo [...].
Abusar de la autoridad es lo mismo que atacar a la autoridad".
"La gente corriente siempre será sentimental, pues un sentimental no es más que alguien que tiene sentimientos y no se toma la molestia de inventar otro modo de expresarlos".
"El loco no es alguien que ha perdido la razón. El loco es alguien que lo ha perdido todo excepto la razón".
"La imaginación no conduce a la locura. Para ser exactos, lo que conduce a la locura es la razón. Los poetas no se vuelven locos; los jugadores de ajedrez sí, y los contables, pero sólo muy raras veces los artistas creativos".
"La idolatría existe allí donde la cosa que nos originalmente nos proporcionaba felicidad se vuelve más importante que la propia felicidad".
"Estos excéntricos literarios, al dedicarse a sus aficiones, siguen el más cuerdo de todos los impulsos humanos, el impulso de depositar nuestra confianza en el trabajo y en un objetivo concreto".
"No hay una definición absoluta de la locura, excepto la definición que todos aceptaríamos de que la locura es un comportamiento excéntrico por parte de otra persona. Sin duda, es una exageración absurda decir que todos estamos locos, pero lo cierto es que ninguno de nosotros está totalmente cuerdo, igual que no hay ninguno de nosotros que esté totalmente sano".
"Suponiendo que alguna de estas cosas [hablaba de Guantánamo, Abu Ghraib, las empresas contratistas que desempeñan funciones militares...] hayan contribuido a la seguridad de nuestras personas y propiedades... ¿vale la pena? ¿Dónde y cuándo tuvo lugar el debate público acerca de si valían la pena? ¿Acaso ese debate no tuvo lugar porque no somos capaces de celebrarlo o exigirlo? ¿Por qué no? ¿Acaso nos hemos vuelto unos seres tan egoístas y aterrados que ni siquiera queremos plantearnos si hay cosas que se imponen a la seguridad? ¿Y qué clase de futuro nos augura eso?".
"La diversión a la que regresas ahora ha sido transfigurada por lo desagradable de la vanidad y el miedo, que ahora tienes tantas ansias de evitar que la diversión que redescubres pertenece a una modalidad mucho más plena y generosa. Tiene algo que ver con el concepto del Trabajo Como Juego. O bien con el descubrimiento de que la diversión disciplinada es mucho más divertida que la diversión impulsiva o hedonista [...]. Bajo la nueva administración de la diversión, escribir narrativa se convierte en una forma de adentrarse en ti mismo e iluminar esas mismas cosas que no querías ver ni que nadie más viera, y resulta (paradójicamente) que estas cosas son justamente las cosas que todos los escritores y lectores comparten y sienten, y a las que reaccionan. La narrativa se convierte en una extraña forma de aceptarte a ti mismo y de decir la verdad en lugar de ser una forma de escapar de ti mismo o de preservarte a ti mismo de un modo que supones que hará que le gustes al máximo número de personas. Se trata de un proceso complicado, que confunde y da miedo, y también muy trabajoso, pero que resulta ser la mejor diversión que existe".