"Somos lo que nuestros padres nos enseñaron cuando no intentaban enseñarnos nada".
Umberto Eco
"Somos lo que nuestros padres nos enseñaron cuando no intentaban enseñarnos nada".
"Esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona es como esperar que un tigre no te ataque porque eres vegetariano".
"Las catástrofes matan a todo el mundo, las epidemias se ceban con ancianos y niños, pero sólo las guerras exterminan a los jóvenes".
"Los periodistas dicen tantas tonterías (de mala fe o sin ella), que cabría sentar este principio: un periodista es lo más parecido que hay a una persona normal".
"Si nos adivinaran los pensamientos, no podríamos salir de casa; si adivináramos los de los demás querríamos estar fuera de ella todo el día".
"El placer de salir nunca es comparable al placer de regresar, porque en el regreso siempre viene uno siendo dos, el que partió y el que vuelve".
"Quien tiene una locura, siempre padece varias".
"Escribir con defectos propios, antes, o mejor, que con aciertos ajenos".
"El desdén por la gloria es la forma suprema de la soberbia, y por tanto la mayor estupidez en la que puede caer un escritor".
"La educación sirve para esos momentos en que dos personas saben que se mienten".
"Debemos amar todo aquello por lo que hemos trabajado o que nos ha hecho sufrir".
"En primer lugar se premia el favor. En segundo, el mérito".
"El deber de planear el trabajo del día siguiente es el deber de 'hoy'; aunque su material está tomado prestado del futuro, el deber, como todos los deberes, está en el presente".
"La gratitud mira al pasado y el amor al presente; el miedo, la avaricia y la ambición miran hacia delante".
"La resignación ante el sufrimiento presente y real, incluso cuando ese sufrimiento consiste en tener miedo, es mucho más fácil".
"No espero encontrar cabezas viejas sobre hombros jóvenes".
"Sólo los ignorantes se imaginan que los espíritus son hombres alados".
"En un mundo que sin duda se puede definir como el más ciego de los mundos, la existencia de personas que insisten en la posibilidad de cambiarlo adquiere una importancia suprema".
"El amor de un ser humano por otro ser humano significa compromiso, aceptar los riesgos, estar dispuesto a sacrificarse; significa elegir una vía incierta y sin referencias, difícil e irregular, esperando (y queriendo) compartir su vida con otra persona. El amor puede o no ir acompañado de una felicidad tranquila, pero no suele ir acompañado de comodidad y conveniencia;éstas no se pueden dar por hechas, y menos estar seguro de que estarán".
"La afirmación de que nuestro mundo debe dividirse en entidades económicas competitivas porque eso es lo que pide la naturaleza, es exagerada. Las economías competitivas aparecieron porque decidimos crearlas. La competencia es un sustituto sublimado de la guerra. La guerra no es en absoluto inevitable. Si queremos la guerra, podemos elegir la guerra; pero si queremos la paz, también podemos elegir la paz. Si deseamos la rivalidad, elegiremos la rivalidad. Sin embargo, en vez de ello podemos elegir la colaboración amistosa".
"Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano,lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final pase lo que pase".
"Tienen derecho a creerlo, ciertamente, y tienen derecho a que se respeten sus opiniones, pero para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno".
"Las personas sensatas no se enorgullecen de sus talentos".
"Eres demasiado joven para ayudar a nadie y yo ya soy demasiado viejo. Y cuando digo ayudar no me refiero a tener atenciones como servir mermelada de cereza o prestar dinero. Ayudar significa dar una parte de ti mismo a alguien que la acepta por voluntad propia y reconoce que está muy necesitado de ella".