"Al intentar copiar América [Lubitsch, Wilder y Capra], ayudaron a definirla".
David Kipen
"Al intentar copiar América [Lubitsch, Wilder y Capra], ayudaron a definirla".
"No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar".
"Necesitamos a los demás para llegar hasta el punto en que podemos convencernos a nosotros mismos de que no necesitamos a los demás".
"Me parece curioso no haber oído nunca a un astronauta decir que quería ir a la Luna para poder mirar atrás y ver la Tierra. Todos queríamos saber cómo era la Luna vista de cerca. Y sin embargo, para casi todos nosotros, la imagen más memorable no fue la de la Luna, sino la de nuestro hermoso hogar azul y blanco, moviéndose majestuosamente alrededor del Sol, completamente solo, en medio del espacio negro e infinito".
"El héroe se aventura fuera del mundo cotidiano y llega a una región asombrosa y sobrenatural. Allí tropieza con unas fuerzas fabulosas y obtiene una victoria decisiva sobre ellas. Entonces el héroe regresa de su misteriosa aventura con el poder de conceder favores a sus semejantes.
Así es el monomito".
"Nada viaja más rápido que la velocidad de la luz, con la posible excepción de las malas noticias, que obedecen sus propias leyes".
"El acto creativo no lo realiza solo el artista; el espectador pone la obra en contacto con el mundo exterior descifrando e interpretando sus características profundas, y, de este modo, hace su propia contribución al proceso creativo".
"Una mujer entiende por desinterés, principalmente, tomarse molestias por los demás; para un hombre significa no molestar a los demás".
"El horror a Lo Mismo de Siempre es una de las pasiones más valiosas que hemos producido en el corazón humano: una fuente sin fin de herejías en lo religioso, de locuras en los consejos, de infidelidad en el matrimonio, de inconstancia en la amistad. Los humanos viven en el tiempo y experimentan la realidad sucesivamente. Para experimentar gran parte de la realidad, consecuentemente, deben experimentar muchas cosas diferentes; en otras palabras, deben experimentar el cambio".
"Nada le enfurece tan fácilmente como encontrarse con que un rato que contaba con tener a su disposición le ha sido arrebatado de imprevisto [...]. Le irritan porque considera su tiempo como propiedad suya, y siente que se lo están robando. Debes, por tanto, conservar celosamente en su cabeza la curiosa suposición: "Mi tiempo es mío" [...].
El hombre no puede hacer ni retener un instante de tiempo; todo el tiempo es un puro regalo; con el mismo motivo podría considerar el sol y la luna como enseres suyos".
"Ella se encuentra en un estado de ánimo que puede representarse por la frase "todo lo que quiero". 'Todo' lo que quiere es una tacita de té hecho como es debido, o un huevo correctamente pasado por agua, o una rebanada de pan adecuadamente tostada; pero nunca encuentra ningún criado ni amigo que pueda hacer estas cosas tan sencillas "como es debido", porque su "como es debido" oculta una exigencia insaciable de los exactos y casi imposibles placeres del paladar que cree recordar del pasado, un pasado que ella describe como "los tiempos en que podía conseguirse un buen servicio", pero que nosotros sabemos que son los tiempos en que sus sentidos eran más fácilmente complacidos y en los que otra clase de placeres la hacían menos dependiente de los de la mesa. Entretanto, la frustración cotidiana produce un cotidiano mal humor: las cocineras se despiden y las amistades se enfrían".
"Se puso su gran sombrero de paja y pasó la mano por él para asegurarse de que estuviese bien colocado, no en la parte posterior de la cabeza, ni en un lado, como un hombre imprudente, soltero, irresponsable; ni horizontal, como lo hubiese llevado un hombre mayor, sino ligeramente inclinado hacia adelante para mostrar agresividad, seriedad y vigor. Hay mucho que ver en la inclinación del sombrero de un hombre".
"Es maravilloso el modo en que un pueblecito se mantiene al tanto de su propia existencia y de la de cada uno de sus miembros. Si cada hombre y cada mujer, cada niño o cada bebé actúan y se conducen según un modelo conocido, y no rompen muros, ni se diferencian de nadie, ni hacen experimento alguno, ni se enferman, ni ponen en peligro la tranquilidad y la paz del alma ni el ininterrumpido y constante fluir de la vida del pueblo, en ese caso, pueden desaparecer sin que se oiga hablar de ellos. Pero, tan pronto como un hombre se aparta un paso de las ideas aceptadas, o de los modelos conocidos y en los cuales se confía, los habitantes se excitan y la comunicación recorre el sistema nervioso e la población. Y cada unidad comunica con el conjunto".
"La esencia de perla se mezcló con esencia de hombre y precipitó un extraño residuo oscuro. Todos los hombres se sintieron relacionados con la perla de Kino, y la perla de Kino entró en los sueños, los cálculos, los esquemas, los planes, los futuros, los deseos, las necesidades, los apetitos, las hambres de todos, y sólo una persona se interponía en su camino, y esa persona era Kino, de modo que, curiosamente, se convirtió en enemigo de todos".
"No es bueno querer tanto una cosa. A veces, ahuyenta la suerte".
"Le hubiera sido más fácil matar al médico que hablar con él, porque todos los de la raza del médico hablaban a todos los de la raza de Kino como si fueran simples bestias".
"La historia no tiene un lenguaje propio; debería escribirse (y así se hace) y debería enseñarse y contarse y pensarse para cualquiera que sepa leer".
"¿Es inevitable el triunfo de la 'ciencia' sobre la 'historia'? Pues no. Téngase en cuenta que la ciencia forma parte de la historia, pero no al revés: primero llegó la naturaleza, luego el hombre y luego las ciencias naturales".
"En matemáticas, con unos números rígidamente fijados e inmóviles, cien y cien suman doscientos; en la vida humana, cien y cien suman otra 'forma diferente' de cien".
"Las personas tienden a ajustar sus ideas a la circunstancias (o a cómo ven esas circunstancias), y no al revés".
"La memoria trae cosas del pasado al presente [...]. Aunque no somos responsables de lo que pensamos, sí lo somos de lo que recordamos; o, dicho con más precisión, de lo que decidimos recordar".
"El propósito de la sociología es la definición, mientras que el de la sociografía es la descripción, de ahí que esta última sea, inevitablemente, literaria e histórica".
"Los motivos tiran de nosotros desde el pasado, mientras que los objetivos llevan implícito un impulso hacia el futuro. Los motivos en ocasiones son inconscientes, mientras que los objetivos casi siempre (aunque no siempre) son conscientes".
"No es fácil saber qué es lo que hace que un hombre cambie de opinión, o por lo menos de costumbres, en su trabajo".