"La pasividad te hace cómplice".
Gemma Cantador
"La persistencia en el tiempo no es el rasgo clave para definir la tradición o su pariente más difusa, la costumbre. Las características definitorias de la tradición son el ritual y la repetición".
"De esa vida que se me ha dado, no quiero perderme nada: no sólo me opongo a que se me prive de las grandes experiencias, sino también y sobre todo de las más pequeñas. Quiero aprender cuanto pueda, quiero probar el sabor de lo que se me ofrezca. No estoy dispuesto a cortarme las alas ni que a nadie me las corte [..]. Deseo tener hijos, plantar árboles, escribir libros. Deseo escalar montañas y bucear en los océanos. Oler las flores, amar a las mujeres, jugar con los niños, acariciar a los animales. Estoy dispuesto a que la lluvia me moje y a que la brisa me acaricie, a tener frío en invierno y calor en verano. He aprendido que es bueno dar la mano a los ancianos, mirar a los ojos de los moribundos, escuchar música y leer historias. Apuesto por conversar con mis semejantes, por recitar oraciones, por celebrar rituales. Me levantaré por la mañana y me acostaré la noche, me pondrá bajo los rayos del sol, admiraré las estrellas, miraré la luna y me dejaré mirar por ella. Quiero construir casas y partir hacia tierras extranjeras, hablar lenguas, atravesar desiertos, recorrer senderos, oler las flores y morder la fruta. Hacer amigos. Enterrar a los muertos. Acunar a los recién nacidos. Quisiera conocer a cuantos maestros puedan enseñarme y ser maestro yo mismo. Trabajar en escuelas y hospitales, en universidades, en talleres... Y perderme en los bosques, y correr por las playas, y mirar el horizonte desde los acantilados. En la meditación escucho que no debo privarme de nada, puesto que todo es bueno. La vida es un viaje espléndido, y para vivirla sólo hay una cosa que debe evitarse: el miedo".
"El mejor modo para ayudar a los demás es siendo uno mismo, y que es difícil -por no decir imposible- saber qué es mejor para el otro, pues para ello habría que ser él, o ella, y estar en sus circunstancias".
"Casi todos los frutos de la meditación se perciben fuera de la meditación".
"Acostumbrados como estamos a encararnos con gente infinitamente preocupada por su imagen y reputación, resulta poco menos que inaudito encontrarnos ante alguien a quien resulta indiferente lo que pienses o dejes de pensar de él".
"Quien abandona la quimera de los sueños, entra en la patria de la realidad".
"Meditar no es difícil; lo difícil es querer meditar".
"Normalmente vivimos dispersos, fuera de nosotros. La meditación nos concentra, nos devuelve a casa, nos enseña a convivir con nuestro ser".
"Quedarse en silencio con uno mismo es mucho más difícil de lo que, antes de intentarlo, había sospechado".
"Llega un cierto día de un incierto año en el que tu incierta edad aumenta su incertidumbre".
"La imaginación es como un perro: está bien tenerla, ya que te ayuda en determinadas ocasiones. Pero es mejor sacarla atada, porque como salga corriendo, no hay quien la pare...".
"El cerebro de un niño es un torbellino de ideas; el de un adulto, de preocupaciones".
"Si hoy los musulmanes necesitan entender nuestras tradiciones e instituciones occidentales más a fondo, los occidentales necesitamos deshacernos de nuestros antiguos prejuicios. Quizá podamos dar un primer paso acercándonos a la figura de Mahoma: un hombre complejo y apasionado que en ocasiones actuó de forma que nos cuesta aceptar, pero cuyo singular talento le permitió fundar una religión y una tradición que no se basaban en la espada -pese al mito occidental- y cuyo nombre, 'islam', significa paz y reconciliación".
"Durante el siglo XVIII el imperio islámico comenzó a declinar, y esta vez le resultó particularmente difícil levantarse de nuevo. Su declive y caída coincidieron con el auge de un tipo de sociedad occidental que nunca antes había existido y que era, por consiguiente, difícil de combatir".
"Los musulmanes siguieron respondiendo de forma creativa al desafío de la modernidad hasta épocas relativamente recientes".
"Así pues, si tus súbditos se quejan de sus cargas, de las plagas, de la interrupción del agua de riego, de la falta de lluvia o de la transformación de la tierra por las inundaciones o por la sequía, aligera su carga hasta donde te sea posible. Y nada de lo que hayas hecho para aligerar su carga irá en tu contra, porque es una inversión que te devolverán trayendo prosperidad a tu tierra y estableciendo tu mandato [...]. En verdad la destrucción de la tierra sólo se debe a la indigencia de sus habitantes, y sus habitantes caen en la indigencia sólo cuando los gobernantes se dedican a amasar riquezas, cuando tienen recelos sobre la resistencia de su propio mandato y cuando no se aprovechan de las advertencias".
"Podía tolerar pensamientos e ideas disidentes, pero no acciones sediciosas".
"Todos necesitamos rituales en nuestras vidas que nos ayuden a crear una actitud interior".
"Todos los pensamientos auténticamente creativos son de alguna manera intuitivos; exigen un salto adelante en el mundo oscuro de la realidad no creada. Vista de esta forma, la intuición no es la abdicación de la razón sino más bien la razón acelerada, encapsulada en un instante, de modo que la solución aparece sin tener que recurrir a arduos preparativos lógicos".
"Tanto Jesús como Mahoma se convirtieron en héroes, casi en el sentido clásico. Ambos se adentraron en terrenos desconocidos, se enfrentaron a situaciones de gran peligro y entregaron a sus gentes un presente que transformaría sus vidas".
"El islam fue estigmatizado como la 'religión de la espada' durante las cruzadas, un periodo en el que los propios cristianos probablemente albergaban dudas sobre esta forma agresiva de entender la fe que no guardaba relación con el mensaje pacifista de Jesús".
"Es preciso conocer la historia del Profeta en esta época tan llena de peligros. No podemos permitir que los extremistas musulmanes se apropien de la biografía de Mahoma y la tergiversen para acomodarla a sus objetivos".