"El hombre es un lobo para el hombre".
Thomas Hobbes
"La regla de la creencia del vulgo es la posesión. Sus ascendientes son sus oráculos; y mira como una especie de impiedad no creer lo que creyeron aquéllos".
"El mayor bien para el hombre es conversar todos los días sobre la virtud".
"Nos comprendemos mejor a nosotros mismos cuando constatamos que muchos problemas del presente están bien iluminados por la luz que procede del pasado".
"Por la noche, en la cama, vuelvo a los 'Diálogos' de Platón. ¡Qué maravilla! Por la madrugada cantan cincuenta gallos desorbitados, indecentes, pero no puedo apagar la luz. La fuerza de sugestión es tan viva, tan fascinante, que a veces pienso que un día, fatalmente, encontraré a Sócrates en la calle. Esto, quizá, no pasa con ninguna otra figura de la historia de la cultura. ¿Cómo es posible sugerir tantas cosas en tan pocas palabras, de una manera aparentemente tan simple?".
"La paciencia es la fortaleza del débil; la impaciencia, la debilidad del fuerte".
"En lugar de hacer nuestro un ideal de virtud, es decir, de autocontrol, hacemos nuestro un ideal de incontinencia emocional, convencidos de que cuanto más venteemos nuestras emociones y sentimientos, más auténticos somos".
"Los problemas del presente nunca son tan nuevos que sean problemas exclusivamente del presente".
"Somos como enanos sentados sobre los hombros de gigantes. Si podemos ver más cosas que ellos, no es gracias a la agudeza de nuestra vista, sino gracias a la altura de nuestros porteadores".
"Nuestra herencia no está precedida por ningún testamento, sino que sólo se mantiene viva mientras la transformamos en diálogo".
"Las voces que disienten de la nuestra son las que nos hacen pensar, al poner en cuestión nuestras supuestas certezas".
"La importancia de la gran conversación es tan determinante para nosotros que lo que nos hace cultos no es nuestra habilidad para soltar un nombre o una cita erudita en una conversación culta, sino nuestra capacidad para entender las grandes voces que están hablando a nuestro alrededor".
"La confianza en que la democratización del pensamiento crítico nos haría más libres, más justos y más buenos, parece estar dando paso a la frustración de que no hay manera de dejar atrás nuestras debilidades".
"Creer que los nativos digitales tienen una ventaja competitiva por haber nacido cuando ya existía Internet, es como creer que mi generación la tenía con la anterior por haber crecido con la televisión en color".
"El drama de los sin derechos no es que se vean privados de su vida, de su libertad y de la búsqueda de la felicidad, o que carezcan de igualdad ante la ley y de libertad de opinión -fórmulas que se acuñaron para resolver problemas dentro de comunidades determinadas- sino que ya no pertenecen a ninguna comunidad […]. Su problema no es que no sean iguales ante la ley, sino que para ellos no hay ley".
"Nuestro amigo vivía en la ciudad como un adolescente, y así vivió hasta el final. Sus días eran, como los de los adolescentes, larguísimos, y estaban llenos de tiempo: sabía encontrar tiempo para estudiar y para escribir, para ganarse la vida y para holgazanear por las calles que amaba; y nosotros, que bregábamos y nos debatíamos entre la pereza y la actividad, perdíamos las horas en la incertidumbre de decidir si éramos perezosos o activos".
"Descubrimos, con profundo estupor, que hasta de nuestra ciudad gris, pesada y nada poética, se podía hacer poesía".
"No se ha de correr tras la ocasión, sino aguardarla apercibido y cogerla".
"Estar preparado es importante; esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave".