"La tiranía es implacable y cruel porque es cobarde y débil".
Romain Rolland
"Toda esa monserga de la democracia digital es ofensiva y estúpida y está logrando que sea cada vez más complicado que paguen a los reporteros por trabajar. La obscena riqueza de las grandes plataformas de Internet se sustenta en que los usuarios generen contenido gratis. ¿Por qué iban Google o Facebook a empezar a pagar? Les gusta que la gente regale su trabajo. ¿Creo que hay lugar para el periodismo de toda la vida? Desde luego. ¿Deberían pagar a la gente por ello? Sin duda. Si no tenemos un modelo que permita que los periodistas trabajen por un sueldo decente, la democracia se verá dañada".
"Una de las cosas alentadoras de la plaga de teléfonos móviles en mi barrio de Manhattan es que, entre todos esos zombies enviadores de mensajes de textos y cotorras organizadoras de fiestas con quienes me cruzo por las aceras, a veces veo a alguien que discute a cara descubierta con una persona a quien ama. Estoy seguro de que preferirían no pelearse en una acera, pero eso es lo que está ocurriéndoles, y se comportan de una manera muy, muy poco atractiva. Vociferan, acusan, ruegan, insultan. Este tipo de cosas mantiene viva mi esperanza en el mundo".
"Se me ha concedido la oportunidad de participar en la música pop convencional y fabricar chicles, y ayudar a convencer a los chicos de catorce años de que la imagen y la sensación creadas por los productos de Apple Computer indican el compromiso de Apple Computer para convertir el mundo en un lugar mejor. Porque convertir el mundo en un lugar mejor es guay, ¿no? Y Apple Computer debe de estar mucho más comprometida con un mundo mejor, porque los iPods son mucho más guays que otros reproductores de MP3, y por eso mucho más caros e incompatibles con el software de otras marcas, porque... bueno, la verdad es que no está muy claro por qué en un mundo mejor los productos más superguays deben dejar unos beneficios superescandalosos a un reducidísimo número de habitantes de dicho mundo mejor, puede que éste sea uno de esos casos en que tienes que dar un paso atrás y observar las cosas con perspectiva y entender que llegar a tener tu propio iPod es en sí mismo lo que convierte al mundo en un lugar mejor. Y eso es lo que considero tan refrescante en el Partido Republicano. Dejan en manos del individuo la decisión de cómo podría ser un mundo mejor. Es el partido de la libertad, ¿no? Por eso no me explico por qué esos moralistas cristianos intolerantes tienen tanta influencia en el partido. Esa gente es muy antielección. Algunos incluso se oponen al culto al dinero y los bienes materiales. Creo que el iPod es la verdadera cara de la política republicana, y yo soy partidario de que la industria de la música se ponga seriamente al frente de esto y sea más activa políticamente, y se levante orgullosa y diga en voz alta: a nosotros los del sector de la fabricación de chicle no nos interesa la justicia social, no nos interesa la información precisa y objetivamente comprobable, no nos interesa el trabajo con sentido, no nos interesa un conjunto coherente de ideas nacionales, no nos interesa la sabiduría. Nos interesa elegir lo que ‘nosotros’ queremos escuchar y pasar de todo lo demás. Nos interesa ridiculizar a la gente que tiene la poca educación de no querer ser guay como nosotros. Nos interesa concedernos un capricho para sentirnos bien cada cinco minutos sin tener que pensar. Nos interesa la implacable explotación y aplicación de nuestros derechos de propiedad intelectual. Nos interesa convencer a los niños de diez años para que gasten veinticinco dólares en una fundita de silicona guay para el iPod, cuya fabricación le cuesta a la filial autorizada de Apple Computer treinta y nueve centavos".
"La única certeza es que no hay ninguna certeza. Sólo tengo suposiciones. De eso estoy bastante seguro".
"No soy el tipo de persona que quiere ejercer el poder. Me interesa más la capacidad de influir. Se puede tener influencia sin poder, algo que despierta las sospechas de que uno pueda acabar siendo un intrigante".
"La solución a la crisis cultural de Norteamérica podría adoptar la forma de estimular el desarrollo de empresas privadas a pequeña escala, formadas por equipos de trabajo laboriosos, eficientes y con participación en los beneficios, que produzcan los excedentes suficientes para pagar unos servicios comunitarios y educativos de primer orden, así como una asistencia compasiva a los enfermos y ancianos".
"Los que creen en el capitalismo sin restricciones afirman preocuparse por mejorar el bienestar de los pobres; pero rápidamente se pone de manifiesto que están más preocupados por proteger el bienestar de los ricos".
"Cuando sólo un puñado de macrosociedades anónimas domina una industria determinada, los precios tienden a fijarse atendiendo más bien a los costes de producción que a la demanda y la oferta en el mercado. Esto posibilita el crecimiento de capas de administradores, oficinistas, especialistas en publicidad y vendedores innecesarios e ineficientes".
"El Tercer Gran Despertar es primordialmente una respuesta desesperada a los problemas no resueltos que plantean el consumismo disfuncional, la inflación, la inversión de los roles sexuales, el ocaso de la familia basada en el varón proveedor, la alienación laboral, la opresión del Gobierno y las burocracias corporativas, el sentimiento de aislamiento y soledad, el miedo a la delincuencia y la perplejidad sobre la causa fundamental de que tantos cambios se produzcan a la vez. Al considerar todos estos problemas sin resolver, tal vez la cuestión que deberíamos haber examinado no es por qué se han extendido los cultos, sino por qué no lo han hecho más".
"La mejor manera de demostrar la capacidad de resolver los problemas ajenos es mostrar que uno puede resolver los propios".
"Al encomiar románticamente la naturaleza contemplativa de la espiritualidad asiática, los observadores occidentales a menudo pasan por alto lo que la gente corriente de Asia, a diferencia de un puñado de santones y ascetas, espera de la religión. He podido comprobar que lo que básicamente esperan conseguir los creyentes hindúes al rezar es que llueva, que mejoren sus hijos enfermos o que sus vacas den a luz, y no tanto alcanzar la beatitud transcendental a través de la meditación".
"Los impulsos religiosos de la humanidad son, mucho más a menudo de lo que se cree, instrumentos en la lucha por la riqueza, el poder terrenal y el bienestar físico, además de manifestaciones de la búsqueda de salvación espiritual".
"El dinero es un símbolo. Representa el éxito cuando se posee y el fracaso cuando no se tiene, no importa quién haga propaganda en contra".
"Haría falta una pequeña guía telefónica para enumerar todos los Swamis, Gurus, Sris, Bubas, Babas, Bawas, Yogis, Yogas, Maharishis y Maharajis que empezaron a tener discípulos en Norteamérica, por no mencionar a todos los 'Jesus freaks', grupos de encuentro, culto de ovnis y demás".
"En los años sesenta, los teólogos se preguntaban sin esperanza si Dios había muerto. En los setenta, había multitud de personas en los Estados Unidos que afirmaban haber constatado con sus propios ojos que Dios está vivo o que ellos mismos eran dioses vivientes".
"Los problemas de Norteamérica no se pueden comprender de forma fragmentaria. No basta con que tomemos conciencia de la difícil situación de las mujeres como amas de casa sin salario y secretarias mal pagadas. Al ayudar a las mujeres a encontrar una igualdad de oportunidades en el mercado de trabajo, ¿no debemos también tomar conciencia de los hombres que están en el fondo del montón? Si no resolvemos el problema de la subclase negra e hispana, no veo cómo puede haber una liberación de la mujer en los Estados Unidos, salvo que se considere como una forma de liberación pasarse la vida detrás de puertas atrancadas y ventanas enrejadas por el constante temor a que te asalten o te violen".
"La elección de la delincuencia como profesión no se hace de hoy para mañana. Exige años de desempleo y desesperación crónicos".
"Durante la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores, los negros de los Estados Unidos emigraron en número sin precedente desde las granjas a las ciudades en busca de trabajo en las fábricas. Pero lo que encontraron fue una economía en rápida transición de la producción de bienes a la de servicios e información".
"Éste es el cambio fundamental que se ha producido en la organización y naturaleza del trabajo en los Estados Unidos. Me refiero a la sustitución de una fuerza de trabajo productora de artículos por otra que genera servicios e información y al surgimiento de burocracias y oligopolios gubernamentales y corporativos de proporciones gigantescas repletos de directores y empleados alienados".
"Según aumenta el número de niveles [...] las rígidas y despersonalizadas normas y reglamentos se convierten en fines en sí mismos".
"Al carecer de la disciplina competitiva de las organizaciones que han de vender su producto en el mercado, las oficinas y organismos oficiales, a medida que crecen, toman cada vez más dinero de los contribuyentes y dan cada vez menos a cambio. Una de las causas de esto es que los directores de los organismos oficiales deben librar una constante lucha por demostrar que necesitan más dinero para realizar su misión. Si no consiguen hacer ver que sus servicios están muy solicitados, su participación anual en el presupuesto puede verse reducida".