"Gobernar a los buenos cuesta muy poco. Poquísimo. Y a los malos no hay modo de gobernarlos".
Cormac McCarthy
"Gobernar a los buenos cuesta muy poco. Poquísimo. Y a los malos no hay modo de gobernarlos".
"Algunas cosas no han cambiado. El sentido común no ha cambiado".
"La verdad construida es aquella que al mismo tiempo nos mantiene ligados a unas raíces culturales que consideramos nuestras y orientados hacia unos valores que consideramos propios, proporcionando así un sentido a nuestra ubicación en la naturaleza. Es una verdad que se cree en condiciones de identificar lo bueno y lo nuestro".
"No existe autonomía que no haya sido educada como tal de acuerdo con los valores comunitarios".
"Las leyes necesarias en una república justa han de ser pocas, muy elementales, conocidas por todos e inmutables, de manera que no sean necesarios los abogados. Cada persona ha de poder defender con honestidad su propia causa ante jurados justos".
"Nuestros pensamientos son, desde luego, nuestros, porque expresan nuestras convicciones, pero no son tan nuestros como creemos, puesto que nuestras convicciones están construidas con materiales mucho más heterogéneos de lo que sospechamos".
"Los programas populares generalmente son obra, no de los más sabios y constantes, sino de los violentos y temerarios".
"Pocos son los errores y defectos de los gobiernos que puedan alegarse para justificar el alboroto de la muchedumbre, que en ningún caso ha de instituirse en juez de lo que es incapaz de comprender, ya que sus opiniones no se propagan por la razón, sino que se transmiten por contagio".
"Lo que importa en los tribunales no es la verdad, sino la persuasión y ésa siempre tiene algo de simulacro".
"A los ídolos no les gusta ver delante de ellos al escultor que los forjó".
"La risa descarna las posiciones del contrario al exagerarlas ridículamente, al mismo tiempo que blinda los prejuicios del espectador con la carcajada".
"La multitud no necesita leyes para condenar a los que no piensan como ella: le basta con ridiculizarlos públicamente".
"La democracia, que defiende la libertad de palabra y de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, necesita personas competentes y seguras de sí mismas que puedan levantar su voz en la asamblea y presentar sus tesis de manera convincente y atractiva".
"Todos los jóvenes de todas las épocas se han entregado a un maestro cuando han creído encontrarlo".
"[Sócrates] no fue un activista de la democracia períclea, pero no rehusó sus responsabilidades políticas. No creyó en el sueño democrático de la identificación de gobernantes y gobernados, y por propia experiencia descubrió que un gobernante que respete escrupulosamente la ley puede ver puesta en cuestión su legitimidad por una asamblea democrática, porque las formas del poder efectivo están muy lejos de corresponderse con las formas del derecho".
"Hoy ha desaparecido la posibilidad de la virtud republicana porque toda ley es para nosotros, por definición, provisional. La ley ha perdido peso y a medida que lo perdía se ha ido adelgazando la virtud, hasta que tras el triunfo de la visión laica del mundo, hemos olvidado completamente la virtud para pasar a hablar de valores".
"¿No te avergüenzas de amontonar riquezas, de incrementar tu fama y tus honores, mientras de la prudencia, de la verdad y de cómo mejorar tu alma te desentiendes?".
"La regla de la creencia del vulgo es la posesión. Sus ascendientes son sus oráculos; y mira como una especie de impiedad no creer lo que creyeron aquéllos".
"El mayor bien para el hombre es conversar todos los días sobre la virtud".
"Nos comprendemos mejor a nosotros mismos cuando constatamos que muchos problemas del presente están bien iluminados por la luz que procede del pasado".
"Por la noche, en la cama, vuelvo a los 'Diálogos' de Platón. ¡Qué maravilla! Por la madrugada cantan cincuenta gallos desorbitados, indecentes, pero no puedo apagar la luz. La fuerza de sugestión es tan viva, tan fascinante, que a veces pienso que un día, fatalmente, encontraré a Sócrates en la calle. Esto, quizá, no pasa con ninguna otra figura de la historia de la cultura. ¿Cómo es posible sugerir tantas cosas en tan pocas palabras, de una manera aparentemente tan simple?".